El Boxing Day, el fútbol y esa absurda pasión infantil.

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Hoy, como cada 26 de diciembre, se celebra en Inglaterra el  Boxing Day, un día en el que se promueve la realización de donaciones y regalos a los pobres, y además donde se juega una de las jornadas más especiales de la Premier League y de sus categorías inferiores.

Cada 26 de diciembre los estadios de Inglaterra se llenan con familias que acuden unidas a ver un juego tan absurdo para algunos, como mágico para otros. Sus ocho letras para ellos, seis para nosotros: football-fútbol.

Es una locura el baile de millones que se mueve por un simple deporte; las discusiones que genera;la atención que suscitan veintidós personas detrás de una pelota. ¡Si es un juego de niños!-dirán algunos. Y puede que lo sea sí, pero los juegos también nos unen.

Yo recuerdo con añoranza nuestro ritual semanal previo al partido. Aún saboreo la tortilla de patata que no llegaba viva al pitido inicial. También había había piques entre nosotros- no por el equipo, que todos animábamos al mismo, sino por la discrepancia entre nuestros gustos por distintos jugadores. Aún sonrío al recordar que mi madre nos dejaba beber un vaso de refresco los días de partido, y que íbamos a la cocina a rellenarlo sin que nos viera (o eso creíamos). También recuerdo las quejas ante un fuera de juego dudoso, una falta inexistente o no pitada, pero sobre todo como gritábamos “gol” al unísono y nos fundíamos en un abrazo. Así fue siempre, cuando mis hermanos y yo éramos niños, y cuando nos independizamos, nos seguíamos reuniendo en casa de nuestros padres para ver el partido juntos. Para entonces algunos ya no acompañábamos la tortilla con refrescos, sino con una cerveza exótica que habíamos traído de alguno de nuestros viajes.

Hoy , veo a esas familias inglesas viendo juntos la jornada en su Boxing Day y siento en cierto modo un poco de envidia. Mi padre se marchó hace un tiempo ya a un palco VIP del cielo y  nosotros ya no nos reunimos casi nunca para ver el partido juntos.

Pero cada vez que nuestro equipo marca, cada vez que gritamos GOL, cada uno de nosotros seguimos fundiéndonos  en un abrazo infinito.

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